Así le dije a mi maestra antes de que me haga girar sobre mi eje, luego de una brutal cachetada que para ese entonces me haría aprender a respetar a mis mayores.
Llegué a casa y el reto no se hizo esperar ¿Por qué esto, por qué lo otro?, mientras mis ideas se diluían por el paso fino de una aguja que en sueños pude encontrar, cuando cruzado de brazos recorría un pajar.
¿Es que es faltar el respeto preguntar por la felicidad del otro? Quizás la forma, la manera en que lo dije cayó mal, pero sólo quería saber si mi maestra estaba feliz de que yo mirase a la pared por más de media hora sólo por haber dicho que para mí, sus métodos de enseñanza diferían de los míos y, por lo tanto, me incitaban al aburrimiento y por eso me precipitaba, casi siempre, a molestar a los demás. Claro que ahora lo puedo decir: maduré, al menos eso creo. Sin mas preámbulos ” qué pendejo rompe bolas”…

Septiembre 18, 2008 a las 12:48 am |
JEJEJEJEJE, me alegra que vuelvas a escribir!!!!sino no te habras portado vos mal en la escuela no???jejejeje. Esta bueno el texto y lo bueno es que te arriesgate a meterte en lugares que no son en los que siempre andas. Es lindo atreverse, asi uno crece y avanza.
Siempre a tu lado
tkm!!
besos
maris
Octubre 9, 2008 a las 8:28 pm |
Mi amor: me encanta que hagas lo que te gusta, y además lo hacés muy bien!!! En serio, no lo digo porque estoy enamorada solamente jejeje… Espero que sigas escribiendo y sigas creciendo y mejorando cada día y en todas las oportunidades.
Te amo mi vida!!!
Mil besos para vos
Noviembre 4, 2008 a las 2:35 pm |
Germán: a mi también me gusta cómo escribís, aunque yo no sé leer, pero escucho cuando lees con la Ile.
También te quiero mucho mucho y por eso me pongo muuuuuuy contenta cuando llegás a mi casa, se nota cuando te saludo ¿no?
Te quiero mucho Ger!!!!
Seguí escribiendo cosas lindas!!!