
La pasión que despiertan los ruidos de los motores en los hombres en los últimos años se ha multiplicado. Cuestión que se hace visible en que muchos se ha convertido en la sombra de la realidad o para otros en el reflejo de la realidad , “la bendita televisión”.
Los programas dedicados a los fanáticos de los fierros son mas o igual que los dedicados al fútbol. Tanta es la devoción que despiertan los motores en los hombres que muchos afirman que es mayor que la atracción por el sexo opuesto .
“Los hombres son especialmente fanáticos de los autos. Primero quieren tener un coche antes que enamorar a una mujer …”(Miguel EL-HEIEK ,presidente de EL GARAGE TV).
Pero lo más curioso no es la nueva filosofía de vida masculina , sino la aceptación de algunas mujeres e incluso la participación de ella en este extremo fanatismo. Que comienzan su transformación partiendo en un clásico “chapa” y “pintura”,en la peluquería. Continúan con un paso por el cirujano para un cambio de “goma” y un mejor “acoplado”. Y finalmente terminan en una gimnasio para perfeccionar el “chasis”. Pero ¡mujeres! es mejor que continúen “carburando”, por que puede que los hombres nos confundan con una maquina; lo terrible es que nos lo creemos.
Por qué últimamente muchas se preocupan en gastar plata en una cirujano, para parecerse más a un camión. Pero cuidado que hay hombres que prefieren tener un FITITO que a un gran camión. Y es preciso recordar que ,”no todas las fórmulas son aplicables para obtener un elemento químico “.
Las mil y un ksu (desde el mundo pequeño ) .