Tanta belleza cargada de tristeza me hace pensar que vivís con los ojos cerrados y que eso te impide apreciar las cosas bellas que te rodean. Y lo peor es que te negás a abrirlos, pareciese que disfrutás de estar así, pero sé que no, sé que sufrís, se nota en tu cara, esa hermosa cara que ya no sonríe como antes. Se nota en esos grandes ojos que ya no brillan como antes, en esa luz que se perdió. Hasta siento que vos estás perdida, ya no te encuentro, no te tengo ahí para aconsejarme. Pero también se, que sos más fuerte de lo que crees, porque aun estás de pie. Aunque el aura que te rodeaba desapareció, y no parece querer volver. Entonces me pregunto cuanto tiempo, cuanto pasará antes de que te des cuenta que tarde o temprano vas a caer. Porque si de algo no sos consciente es que vas mal, que nada bueno te dejará este camino. Sólo, como en cualquier experiencia, la sabiduría para no volver a caer. Porque tenés que recobrar tu color, la vida te dio uno, que no se destiñe, que está siempre presente. Sé que está ahí, porque puedo verlo, puedo sentirlo aunque tus ojos tristes lo oculten. Puedo decirte entonces que no vas a encontrar en mi a la persona que te saque, porque depende de vos, pero si quien te acompañe cuando el camino se ponga difícil. Porque de hecho, siempre estuve ahí para vos.