Nuestras palabras solo toman sentido en nuestro ser, no existe vocabulario para describir los sentimientos profundos, que hasta nosotros desconocemos.
Expresarnos es un don con el cual contamos todos, pero somos muy pocos los que llegamos a diferenciar su importancia entre lo común.
Es demasiado amplio aún para los llamados ”expertos” llegar a consumirlo en su totalidad.
Beber y beber de esto, es lo que da juventud a mi persona. Es un jarabe que endulza nuestra alma. Para muchos es escapar, para otros es la puerta al éxito y para otros pocos solo es darle voz a su espíritu muy poco conformista. El significado de este vocablo va de la mano de cada uno, no se aisla se complementa.
Solo se trata de barrer con lo que ya esta escrito e incrustar lo nuestro en ese papel en blanco, es una meta muy difícil de lograr pero no imposible de cumplir.
Sueño siempre con tocar alguna vez lo que pronuncia mi voz entre las de los demás. Y sentir de nuevo esa sensación que me asfixia el corazón cada vez que empuño un lápiz, expectante para ver cual será la silaba que dará inicio a mi exclamación.
Aunque en ocasiones me dejo vencer por lo humano, que me hace pisar el suelo y censura mis palabras, atándome de pie y manos a la realidad.
Solo de trata de saber que cada letra me hace ver, sentir, comprender e imaginar las cosas de otra forma. No se si será solo una ilusión o será la verdad que tanto busca la humanidad algún día alcanzar. La verdad, valga la redundancia, no lo sé. Y me gusta que sea así, porque es lo que me lleva a seguir viajando por las hojas sin saber a donde me llevará esta ansia de decirle al mundo y a mi misma lo que soy, lo que quiero ser, lo que sueño y lo que me quita el aliento.
Escribiré y gritare mis pensamientos en cada momento que los sienta explotar por dentro. Así poder lograr el éxtasis de mi alma en las nubes de la expresión y que cada vez que esto suceda ojala se pueda ver reflejado la trayectoria de mi vida disfrazada con tinta azul o negra. Que no se quede estático sino que me acompañe.
Se que no soy una estrella en este cielo pero me ganaré mi brillo, no para que lo demás me noten, sino porque es un desafío al cual amaré vencer.
Que lindo es haber aprendido a ver a este amigo y amante fiel del espíritu…
Expresarme aquí y ahora…es un vicio al cual no creo dejar.
Julio 1, 2008 a las 2:50 pm |
En su narración “El miedo global”, Eduardo Galeano escribió: “el lenguaje tiene miedo de decir”.
En la historia de la humanidad, muchas personas se han encargado de silenciar a otras personas. Pero lo único que consiguieron es evitar el sonido, la acústica de las palabras.
En esta historia tan sufrida, nunca se ha dejado de decir. Siempre se ha dejado registrado el pensamiento humano. El hombre se ha encargado de “disfrazar” el lenguaje por medio de otros lenguajes y, lo maravilloso, es que otros hombres han podido entender el mensaje.
Muchas gracias por recordarme que tengo la “libertad” de poder decir. Por suerte hasta tengo la suerte (valga la redundancia) de poder escuchar la acústica de mis palabras. Pero de no ser así, también tengo la posibilidad (siempre humana) de dejar plasmado lo que pareciera que se lleva el viento.
Un abrazo a usted, la enorme escritora de este texto que puede hacer un universo de significación con su pluma.