Descansan tus brazos sobre los míos, a media luz de luna llena, luego de haber descubierto la tibieza de tu cuerpo en un vaivén de ilusiones nuevas para mi.
Sin prisa por nacer nuevamente, los besos cantan todo el amor que expresan mis manos cuidadosas, pendientes de tu sueño, voy buscando un nuevo amanecer entre la frágil belleza de tu espalda.
Cierro los ojos y descanso en cada surco de tu piel, como un niño descubriendo el mundo, salto las paginas de este libro que nuestros cuerpos comenzaron a escribir justo antes de rozar, ardientes y sin miedo, nuestros labios.
Lentamente el deseo despierta una vez más en tu mirada y levantas los honores de esta noche para decirme amor, despierta, ya son las tres.
En la despedida solo quedaron horas por restar, ya que el amor nos hizo prisioneros hasta las seis, descuidando los rayos punzantes del amanecer, bebimos los últimos besos antes de decir adiós.
Junio 24, 2008 a las 7:23 pm |
Sarpado, no lo entendí del todoo.
Es decir, está, el significado. pero lo subliminal que te caracteriza lo veo difuso en este texto
un abrazo.
Octubre 23, 2008 a las 1:16 pm |
Me gusta la descripción de la imagen que se crea… está bueno…