El dolor de aquello que uno no ve, no se compara con la pena de saber que no existe, el sentido de las palabras se vuelve nulo con el tiempo, cuando ya la liebre blanca de la libertad se nos ha escapado. No hay vocablo ni necesidad que expresen aquellas vivencias que han marcado al latido del corazón. Solo el ser de cada uno comprende el porque de cada cosa y sabe lo que significa cada suspiro de su existencia. Leer el resto de esta entrada »





